lunes, 16 de agosto de 2010
viernes, 13 de agosto de 2010
DE HOMBRE A HOMBRE
De hombre a hombre (Da uomo a uomo)
1967
Italia
Director: Giulio Petroni
Reparto: Lee Van Cleef, John Phillip Law, Mario Brega , Luigi Pistilli, Anthony Dawson, José Torres, Franco Balducci, Bruno Corazzari, Felicita Fanny, Ignazio Leone, Carlo Pisacane, Angelo Susani, Vivienne Bocca, Mario Mandalari, Ennio Pagliani, José Terrón, Giovanni Petrucci, Guglielmo Spoletini, Walter Giulangeli, Elena Hall, Nazzareno Natale, Romano Puppo, Richard Watson, Archie Savage, Carla Cassola
Guionista: Luciano Vicenzoni
Fotografía: Carlo Carlini
Música: Ennio Morricone
Me ha parecido un gran spaghetti dirigido en 1967 por Giulio Petroni. Sinceramente creo que si estuviera realizada en Hollywood por un director norteamericano, más de uno estaría hablando sobre sus bondades. De hecho, puede que sean imaginaciones mías, creo que Don Siegel en “El último pistolero” (The shootist), prácticamente copia la estupenda escena en la que dos pistoleros intentan asesinar a Lee Van Cleef en su habitación del hotel disparando contra su cama mientras él los espera sentado (¿Casualidad? ¿Homenaje?)
En cuanto a la trama hay que señalar que el film nos cuenta la típica historia de venganza con la particularidad de que aquí son dos pistoleros: uno joven, impulsivo e inexperto, y otro maduro, sereno y experimentado, los que querrán acabar con un grupo de bandidos, convertidos ahora en gente respetable, por diferentes motivos (el joven por el asesinato de su familia y el maduro por haber sido traicionado por ellos). Entre ambos pistoleros se establecerán unos lazos afectivos muy fuertes (Ryan le llega a decir a Bill: “estaba pensando que me gustaría tener un hijo como tú, porque cualquier día alguien me meterá una bala en la espalda y, claro, nadie podrá vengarse”) que ni tan siquiera el brusco descubrimiento de un terrible secreto, lo que da lugar a un bello y agridulce final, podrá romper del todo.
La película creo que cuenta con un buen guión obra de Luciano Vicenzoni, al que no le hace falta recurrir a interminables peleas y numerosos tiroteos para mantener la tensión y el interés (aunque he apreciado algunos fallos que luego comentaré), una estupenda dirección artística para lo que se estila en los spaghettis y una notable fotografía de Carlo Carlini que ya había participado en “El halcón y la presa”. Pero lo que sobresale, a mí entender, es la gran labor de dirección de Giulio Petroni que nos regala preciosos planos, bellos travellings y utiliza estupendamente tanto la grúa como la cámara subjetiva.
Gracias a la labor del director, el film cuenta con grandes escenas. Así, si el comienzo del spaghetti es modélico, no solamente por la dura y violenta escena nocturna inicial con el asalto al rancho y posterior asesinato de la familia de Bill, sino también por la presentación de los dos protagonistas quince años después (estupenda elipsis) y por su posterior encuentro en el rancho del más joven; el final no lo es menos, con un magníficamente rodado enfrentamiento en el pueblo de los dos protagonistas con el grupo de bandidos que, por cierto, me recordó vagamente al de “Los siete magníficos”.
En cuanto a los aspectos que menos me han gustado, destaco los siguientes:
Algún fallo en el guión como por ejemplo que los sanguinarios y despiadados bandidos dejen vivo al niño cuando le habían visto perfectamente.
El tema musical principal que, aunque esté compuesto por Morricone, me parece bastante cargante e inapropiado (creo que encajaría más en una película de terror sobrenatural, claro que el título original del film es “Death rides a horse”).
Ciertas situaciones un tanto increíbles pero que se tienen que aceptar por tratarse de un spaghetti, como que los hombres del dueño del saloon sólo intervengan cuando Bill ha acabado con éste (no obstante la escena del duelo es sensacional por la tensión que se crea) o el tiroteo final en el que dos pistoleros acaban con toda una banda de experimentados bandidos.
Por último, creo que hay que destacar la labor de los dos actores principales. Lee Van Cleef está perfecto como el maduro pistolero que se convertirá en improvisado profesor de Bill, anunciando así su personaje en “El día de la ira” (película que contó con los mismos productores, la pareja Chrosicki-Sensone y fue realizada ese mismo año). En este sentido es muy significativo el final de la escena del duelo en el saloon en la que le dice a Bill: ”Dos lecciones muchacho. Primera mira detrás de ti. Segunda cuenta los disparos, cuatro balas para un hombre es un despilfarro”. En cuanto a John Philip Law está estupendo como el violento e inexperto pistolero, por lo que es una lástima que no hiciese más spaghettis. Por lo que respecta al malo principal, interpretado por Luigi Pistilli, creo que no está a la altura de estos dos y que el spaghetti hubiera ganado con un actor de mayor entidad.
En definitiva, y a pesar de los pequeños fallos que he comentado, me parece uno de los mejores spaghettis que he visto y sin duda, para mí, rompe con el tópico del spaghetti como subgénero basado en películas realizadas de forma chapucera y poco cuidadas desde el punto de vista formal.
PUNTUACIÓN:
HISTORIA: 9.
AMBIENTACIÓN: 10.
DIRECCIÓN: 10.
ACTORES: 9.
MÚSICA: 7.
MEDIA: 9.
Reseña Adicional
jueves, 12 de agosto de 2010
Horst Frank
Actor alemán nacido en Lübeck en 1929 y fallecido en Heidelberg en 1999 por una hemorragia cerebral tres días antes de cumplir los setenta años, cuyo verdadero nombre era Horst Berhand Wilhem Frank.
Su debut en el cine, después de aparecer en varias películas para televisión, tuvo lugar en 1957 con el drama bélico “The star of Africa” dirigido por Alfred Weidenman y protagonizado por Joachim Hansen y Mariane Koch, al que siguieron varios films bélicos de carácter propagandístico, con los que el cine alemán intentaba ahuyentar el fantasma del nazismo, como “Sharks or little fish” (1957) y “Stalingrado: dogs, do you want to live forever?” (1959) también con Joachim Hansen, películas que alternaría con otras de los más variados géneros: drama, thriller o terror como “The Head” (1959).
En la década de los sesenta, dado su peculiar físico, se especializará en personajes ambiguos cuando no negativos y se le comenzará a ver también en producciones de otros países (Francia, España, Italia); así aparecerá entre otros en “Boomerang” (1960) dirigido de nuevo por Alferd Weidenman y con Hardy Kruger como protagonista, “El bosque de los amantes” de Claude Autant-Lara, drama bélico sobre la relación que se establece entre un oficial alemán y una francesa en plena guerra, “Tu ne tueras point” (1961) también dirigida por Autant-Lara, “Monseiur Gangster” (1962) con Lino Ventura o “Mistery of the red jungle” (1964) que le emparejó con Brad Harris, con el que coincidirá en varios spaghettis. Ese mismo año intervino en sus dos primeros eurowesterns, “La carabina de plata” uno de los films basados en las novelas de Karl May realizado, en esta ocasión, por Harald Reinl y “Las pistolas no discuten” protagonizado por el canadiense Rod Cameron; apareciendo hasta 1974 en once eurowesterns, entre los que destacan “Johnny Hamlet” y “El gran duelo” junto a Lee Van Cleef.
Durante la década de los sesenta sigue participando en varias coproducciones como “La venganza de Fu-Manchú” con Christopher Lee, “Dead run”(1967) con Peter Lawford o “Justine” (1969) de Jesús Franco.
A partir de la década de los setenta y hasta el momento de su muerte, Horst decide trabajar , salvo en casos excepcionales como el giallo de Dario Argento “El gato de las nueve colas” (1971) protagonizada por James Franciscus y Karl Malden, “El ojo del laberinto” dirigida por Mario Caiano o algún spaghetti western, en su Alemania natal, aumentando su presencia en la pequeña pantalla a través de, básicamente, series de crímenes entre las que sobresalen “Timm Thaler”, con trece episodios rodados entre 1979 y 1980 o “Mandara”, con doce episodios en 1983. También se le pudo ver en la superproducción para televisión de 1995 protagonizada por Catherine Zeta Jones “Catalina la Grande”.
Su última aparición, el mismo año de su muerte, tuvo lugar en un episodio de la serie de televisión “GroBstadtrevier” y en total, durante sus más de cuarenta años de carrera, participó en aproximadamente 140 películas aunque nunca alcanzó el estatus de estrella.
Filmografía en SW
1964.- La carabina de plata.
1964.- Las pistolas no discuten.
1964.- Los cuatreros del Mississippi.
1964.- Conquerors of Arkansas.
1965.- Black eagle of Santa Fe.
1967.- Odia il prossimo tuo.
1968.- El momento de matar
1968.- El clan de los ahorcados.
1968.- Johnny el vengador (Johnny Hamlet)
1972.- El gran duelo.
1974.- Carambola
1964.- Las pistolas no discuten.
1964.- Los cuatreros del Mississippi.
1964.- Conquerors of Arkansas.
1965.- Black eagle of Santa Fe.
1967.- Odia il prossimo tuo.
1968.- El momento de matar
1968.- El clan de los ahorcados.
1968.- Johnny el vengador (Johnny Hamlet)
1972.- El gran duelo.
1974.- Carambola
miércoles, 11 de agosto de 2010
UNA LARGA FILA DE CRUCES
Una larga fila de cruces (Una lunga fila di croci )
1969
Italia
Director: Sergio Garrone
Reparto: Anthony Steffen, William Berger, Nicholetta Machavelli, Riccardo Garrone, Mario Brega, Gilberto Galimberti, Emilio Messina, Giancarlo Sisti, Maria Angela Giordano, Franco Ukmar, Giovanni Ukmar, Angelo Susani, Renzo Peverelli, Alejandro Barrera Dakar, Fred Robsham, Teodoro Corra, Giorgio Dolfin, Giulio Mauroni, Gabriele Torrei, Roberto Messina
Guión: Sergio Garrone
Fotografía: Franco Villa
Música: Vasco and Mancuso
Película dirigida por Sergio Garrone en 1969 que cuenta con una historia un tanto original, con un cierto contenido social (aunque no profundice, ya que estamos hablando de un spaghetti) y de triste actualidad: los grandes terratenientes de una región estadounidense lindante con Méjico (representantes del capitalismo más feroz) necesitan peones ya que sus compatriotas no quieren realizar ciertos trabajos y “ya no quedan esclavos negros” por lo que se aprovechan de la miseria de los habitantes de sus vecinos del sur contratándolos a bajo precio. Éstos intentando huir de la pobreza pagan por el viaje, sin saberlo, a una banda de mafiosos para que les introduzcan de forma ilegal en los EEUU, banda que no dudará ante el menor problema en deshacerse de ellos y quedarse con todo el dinero. Ante la imposibilidad por parte del ejército de controlar la frontera, ya que ésta es muy amplia, se ha optado por poner precio a la cabeza de la mayoría de los miembros de esa banda, lo que atraerá a dos cazadores de recompensas que, como en “La muerte tenía un precio”, se aliarán para acabar con todos los bandidos y repartirse la recompensa.
Creo que nos encontramos ante un spaghetti bastante cuidado desde el punto de vista formal ya que cuenta, a mí modo de entender, con una buena dirección de Garrone lo que se aprecia en la preocupación y cuidado por la composición de las distintas escenas como la del duelo final, una correcta fotografía obra de Franco Villa y una más que aceptable ambientación.
Además el guión, también de Garrone, me parece que está un poco más trabajado de lo habitual en los spaghettis, aunque es una lástima que en el último tercio de la película haya varios giros que me parecieron un tanto simples y poco creíbles.
En el lado negativo se encuentra, para mí, una floja banda sonora compuesta por el tándem Kojucharov-Mancuso (por lo que he leído colaboraron juntos en varios spaghettis) que cuenta con temas incidentales horrorosos (tipo serie Z) y que además está bastante mal utilizada en varias secuencias.
En cuanto a los actores, me sorprendió Anthony Steffen más convincente de lo habitual en él, quizás porque su personaje mira mucho y habla muy poco (no obstante tengo que señalaros que a medida que voy viendo películas interpretadas por él y a pesar de sus limitaciones, más me va gustando). Como su compañero, al que llaman el predicador y que porta una especie de rifle ametrallador, está el habitualmente eficaz William Berger; mientras que el malo, un inteligente y maquiavélico individuo que no duda en aprovecharse de la pobreza de la gente, está interpretado por un correcto Riccardo Garrone que, por el comentario que en su día me hizo Julio, al parecer es el hermano del director de la película. Junto a ellos Mario Brega en un papel insustancial y la presencia femenina, en un papel bastante interesante, de una guapa Nicoletta Machiavelli, actriz que me recuerda ligeramente a Stefanie Sandrelli de joven.
En resumen y a pesar de los aspectos negativos (pocos), me ha parecido un spaghetti muy entretenido que cuenta, además, con buenos y abundantes tiroteos y al que sitúo por encima de la media, lástima la banda sonora que, creo, no está a la altura y le baja bastante la media.
PUNTUACIÓN:
HISTORIA: 7
AMBIENTACIÓN: 7
DIRECCIÓN. 8
ACTORES: 7
MÚSICA: 3
MEDIA: 6,2
lunes, 9 de agosto de 2010
LA MUERTE CUMPLE CONDENA
La muerte cumple condena
1966
España/Italia
Director: Joaquín Luis Romero Marchent
Reparto: Robert Hundar, Pamela Tudor, Luigi Pistilli, Jesus Puente, Roberto Camardiel, Andrea Aureli, Luis Gaspar, José Bódalo, Aldo Sambrell, Benito Stefanelli, Robert Johnson Jr., Livia Contardi, Angel Ortiz, Carlos Romero Marchent, Agustín Bescos, Fernando Bilbao, Luz Caster, Gaspar 'Indio' González, Fernando Hilbeck, Jorge Llopis, Dina Loy, Guillermo Méndez, Ricardo Ortiz, Giovanni Petrucci, Luis Prendes, Emilio Rodríguez, Francisco Sanz, Rafael Vaquero
Guión: Joaquin Romero Marchent, Sergio Donati
Fotografía: Fulvio Testi
Música: Marcello Giombini
Película dirigida por Joaquín Luís Romero Marchent en 1966 que cuenta con un estupendo prólogo: dos vaqueros perseguidos y agotados cabalgan por el desierto, el más retrasado, que está herido, cae y llama a su compañero que regresa y coge un maletín dejándole abandonado al ver a sus perseguidores, el herido haciendo un esfuerzo dispara sobre el otro, alcanzándole en la espalda, y se desmaya. Tras los títulos de crédito vemos que el tiempo ha pasado y que el vaquero que escapó, postrado en una silla de ruedas por el disparo de su compañero, se ha convertido, con el dinero robado contenido en el maletín, en un tiránico terrateniente y se ha apoderado de la mayoría de los ranchos de la región, explotando a sus antiguos propietarios gracias a que tiene la llave de la distribución del agua. Hasta allí llegará un enigmático pistolero, Lassiter, que le exigirá 2.000 dólares (más tarde serán 10.000 dólares, lo que da lugar al título que le pusieron en algún país) a cambio de la información sobre el paradero de su antiguo camarada que ha cumplido ya su condena. A partir de ese momento se desarrolla una original historia de venganza en la que nada es lo que parece.
Romero Marchent dirige esta interesante película con la pericia y elegancia en él habituales y a pesar de que la película es de 1966, es decir ya se había producido el boom leoniano, se mantiene fiel a sus modelos: los westerns clásicos estadounidenses de serie b, a los que creo en muchos casos supera. Pienso sinceramente, tras haber visto nueve spaghettis de los Marchent, que tanto Joaquín Luis como su hermano, Rafael, están infravalorados y se merecerían un mayor reconocimiento del que tienen.
La película se beneficia además de un buen guión de Sergio Donati (responsable entre otros de los guiones de “El halcón y la presa” y “Cara a cara”) en el que destacan unos estupendos diálogos (mucho más cuidados de lo habitual en este subgénero), unos personajes bien perfilados así como las relaciones entre ellos (incluso en el caso de los secundarios), y un ligero tono de comedia. En su debe, no obstante, hay que señalar el excesivo protagonismo, en un comienzo algo dubitativo, de dos niños que me llegaron a estomagar y el personaje femenino que, para mí, está metido con calzador.
De la calidad de la fotografía de Rafael Pacheco y Fulvio Testi no puedo hablar porque la copia que he visto me parece que es la que en su día vendió Impulso y está totalmente quemada en buena parte de su metraje.
Respecto a la banda sonora, obra de Marcello Giombini, me parece que, sin ser lo mejor de la película, está muy bien utilizada sobre todo un tema de corte cómico que suena cuando aparece el personaje de Lassiter.
Por lo que respecta a los actores, me sorprendió gratamente Robert Hundar en un papel bastante diferente de los que le he visto hasta ahora, el del cínico chantajista Lassiter. Junto a él dos grandes veteranos que bordan sus personajes: Jesús Puente interpreta al ladino pistolero deseoso de vengar la traición de su compañero y José Bódalo, en la más fiel tradición del western estadounidense, es el despótico e inválido cacique ex compañero de éste. Además aparecen habituales del género como Roberto Camardiel en un papel básicamente cómico, Luigi Pistilli en el de un pistolero caracterizado por su dandismo, Francisco Sanz en el rol de un médico borracho o Aldo Sambrell con su típico papel de pistolero.
En definitiva me parece una peli superior a la media del género tanto por la exquisita labor en la dirección de Joaquín Luís como por el cuidado guión de Donati.
PUNTUACIÓN.
HISTORIA: 7
AMBIENTACIÓN: 7
DIRECCIÓN. 7
ACTORES: 7
MÚSICA: 6
MEDIA: 6,8
martes, 3 de agosto de 2010
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