viernes, 11 de junio de 2010
UN DOLAR POR LOS MUERTOS
Un dolar por los muertos
1999
España/Usa
Director: Gene Quintano
Actores: Emilio Estévez, William Forsythe, Jordi Mollà, Joaquim Almeida, Jonathan Banks, Simón Andreu, Ed Lauter, Howie Long, Lance Kinsey, Leticia Álvarez, George Bullock, Roger Callard, Ignacio Carreño, Antonio Castro, Ima De Ranedo, Keith Farmer, Beatriz Guevara, Stephen Jenn, Nacho Leonardi, Daniel Martín
Guión: Gene Quintano & Imanol Uribe
Fotografía: Gianni Fiore
Música: George S. Clinton
Un silencioso y letal pistolero, que llega arrastrando un ataúd a su caballo a un perdido pueblo fronterizo, entabla amistad con un mutilado de la guerra civil norteamericana.
Este ultimo le pide que se unan para recuperar un cargamento de oro de la confederación buscando para ello un mapa dividido en cuatro partes para encontrar su localización exacta.
Gene Quintaro (director, escritor, productor y actor ocasional) dirige esta película, que sirve como homenaje a los spaghettis.
Allá por 1999, varios productores (españoles y norteamericanos) unen sus esfuerzos por revivir las películas del oeste rodada hacía ya cerca de treinta años en España.
Para ello, el propio Quintaro escribe un guión a medias con el español Imanol Uribe, que sirva como aventura de acción en el oeste, y sobre todo como guiño a muchas de las películas que los aficionados al spaghetti tenemos como bandera.
Para ello se rodó en Almeria y en aquellos ya viejos decorados españoles dos eurowesterns, siendo este uno de ellos.
Partiendo de un personaje del que, como con Clint Easwood, no sabemos ni su nombre ni su pasado. Eso si, su puntería es infalible, y sobre todo su frialdad a la hora de acabar con los cazadores de recompensas que continuamente le hostigan a lo largo de la historia.
O hasta a alguno le puede recordar a Franco Nero, el mismo que aparecía en escena con un ataúd, aunque en este caso el personaje de Estévez es más sensato y lo lleva atado al caballo.
Si hay dos motores que impulsaron cientos de eurowesterns, eso son sin duda la venganza y la búsqueda de un botín. Ambas tramas argumentales se unen a lo largo de "Un dolar por los muertos".
Otra de las características de los spaghettis fueron aquellos personajes que poblaron los decorados de Almeria.
Al ya comentado protagonista, se le une un viejo y resentido soldado que perdió una pierna en una guerra inútil.
Girando alrededor de ellos, nos encontramos a un gigantón vaquero con una cuenta pendiente con el protagonista, un coronel del ejercito Nordista que persigue también encontrar el oro Sudista, o un oficial corrupto del ejercito mexicano.
"Un dolar por los muertos" se sustenta sin duda en tres grandes escenas de tiroteos/acción. Por cierto, dichas escenas cuentan, aparte de con un uso desproporcionado de balas y muertes (cosa normal en los spaghettis), pero con una coreografía basada en las películas coreanas del director John Woo:
-Se abre la cinta con un primer enfrentamiento del protagonista contra seis pistoleros. Pronto comprendemos la habilidad del mismo, cuando es capaz de soltar un vaso de wisky, desenfundar y acabar con unos de sus rivales, y volver a agarrar el vaso antes de que este llegue al suelo...
-A mediados del visionado, los "héroes" de nuestra historia tendrán que entrar en un Salón propiedad de un jugador profesional (papel que interpreta el veterano Simon Andreu) para recuperar una parte del mapa, no sin antes tener que acabar con la amplia nomina de pistoleros que protegen el local. Curioso el recurso usado aquí ya que todo el tiroteo es acompañado de música de opera italiana, consiguiendo que quede mucho mejor de lo que podría parecer sobre el papel.
-Y como no, la guinda la pone un ultimo enfrentamiento, donde Emilio Estevez no dudará a enfrentarse a todos sus enemigos. De este ultimo tramo me gustaría resaltar el ingenioso uso que el director hace del oro a lo largo del tiroteo.
Concebida en un principio como una película para la televisión norteamericana, aún así llegó a estrenarse en unos pocos de cines aquí en Europa, aunque con casi nada de éxito.
Si algo hay que achacar como negativo, no se puede pasar por hablar por el poco acierto en algunos diálogos, o momentos que bajan demasiado el ritmo entre las ya mencionadas partes "estelares" de acción.
Emilio Estevez vuelve a protagonizar un western, y aunque no está mal, no es un papel que le pegue a su físico, pero apuesto a que era necesario una estrella norteamericana para lograr sacar adelante la película, y seguramente que no había mucho más donde elegir entre los que aceptaron el papel.
Entre el resto del reparto podemos encontrar, aparte del español Jordi Mollá como un mexicano con cierto toques de Fernando Sancho, al ya nombrado Simón Andreu y aparece en el reparto acreditado Daniel Martín, ambos actores de algunos spaghettis de los años sesenta y setenta.
George S. Clinton es el encargado de la banda sonora, y consigue un gran resultado siguiendo la estela impuesta por el maestro Morricone.
Titulo masacrado en su tiempo por los críticos, y poco considerado por el publico, creo que se merece darle cierto valor como homenaje, que pocos supieron ver en su época, y sobre todo como vehículo de diversión, función que cumple con creces.
PUNTUACIÓN:
HISTORIA: 7
AMBIENTACIÓN: 9
DIRECCIÓN: 8
ACTORES: 7
MUSICA: 8
MEDIA: 7.8
jueves, 10 de junio de 2010
Tony Anthony
Actor, guionista, productor y director estadounidense (1937 Virginia) de origen italiano cuyo verdadero nombre es Roger Pettito.
Tras estudiar en la Universidad de Carnegile Mellon en Pittsburg pronto se interesó por el mundo del cine en todos sus aspectos. Así su debut se produjo en el largometraje dirigido en 1966 por su amigo Saul Swimmer “Force of impulse”, una película independiente sobre el drama de las familias con hijos delincuentes en la que Anthony también participó en el guión y en la producción.
Tras colaborar de nuevo con Swimmer en su segundo proyecto “Without each other” en 1962 (ambos escribieron el guión, Swimmer lo dirigió y Anthony fue el actor principal) y aparecer en una coproducción dirigida por George Sherman, decide probar suerte en Italia donde rueda tres comedias hasta que gracias a la amistad de Swimmer con Allen Klein (manager de The Beatles) pudo poner en pie “Un dólar entre los dientes”, spaghetti de gran éxito (se lanzó en los EEUU por la MGM como rival de Eastwood y su hombre sin nombre cuyos derechos los poseía la United Artist) que dio lugar a una peculiar trilogía dirigida por Luigi Vanzi, en la que participó como protagonista en el rol de un pistolero denominado The stranger (personaje que más tarde retomaría en la delirante “Get Mean”, también producida por él), además de colaborar en los guiones de las dos últimas y coproducir la tercera.
Hombre inquieto, fruto de sus programas de investigación y desarrollo de la tecnología del cine fueron varios avances en cuanto a objetivos y a cámaras de pantalla ancha, lo que le permitió rodar en 1981 el film en 3D “Yendo hacia ti” realizada por Ferdinando Baldi (que ya le había dirigido en “Blindman”, con Ringo Starr en un papel destacado, y en la citada “Get Mean”) y en la que también participó su amigo Gene Quintano como coprotagonista, coproductor y coguionista.
Su última película como protagonista fue otro film en 3D, en este caso de aventuras, “El tesoro de las cuatro coronas” en la que volvió a contar con Baldi (director), Quintano (actor, guionista y productor) y Lloyd Battista (guionista, que había participado en los libretos de cuatro de sus westerns).
A partir de ese momento se retirará del cine y sólo participará de forma esporádica como productor en proyectos de sus amigos Gene Quintano (“Una espía en mi alcoba” y “Un dólar por los muertos” que constituyó, por la falta de respuesta en taquilla, un intento fracasado de hacer varios westerns coproducidos entre España y los EEUU) y Mark Damon (“Orquídea salvaje”).
Filmografía en SW:
1966- Un dólar entre los dientes
1967- Un hombre, un caballo, un colt
1968- El forastero silencioso
1971- El justiciero ciego (Blindman)
1976- Con el sol en los ojos y la pistola en la mano (Get Mean)
1981- Yendo hacia ti (Comin’ at ya!)
martes, 8 de junio de 2010
EL SABOR DE LA VENGANZA
El sabor de la venganza
1963
España/Italia
Director Joaquín Luis Romero Marchent
Reparto Richard Harrison, Claudio Undari, Gloria Milland, Miguel Palenzuela, Fernando Sancho, Gloria Osuna, Raf Baldassarre, Gaspar 'Indio' González, Luis Induni, Rufino Inglés, José Manuel Martín, Emilio Rodriguez, Alfonso Rojas, Carlos Romero Marchent, Aldo Sambrell, Francisco Sanz, José Truchado
Guión Joaquin Romero Marchent, Jesus L. Navarro, Rafael Romero Marchent
Fotografía Rafael Pacheco
Música Riz Ortolani
Película dirigida en 1963, por tanto antes del boom leoniano, por Joaquín Luís Romero Marchent que despide aromas a western clásico de serie b por todos sus poros (lo de serie b es sólo por el presupuesto) y que me ha gustado mucho.
La película tiene como eje principal la venganza, un tema que sería explotado hasta la saciedad en los spaghettis, al contarnos la historia de tres hermanos (Brad, Chris y Jeff) que de niños ven cómo unos forajidos asesinan a su padre. Alentados por su madre que les inculcará un sentimiento de odio hacia los mencionados forajidos, crecerán con la obsesión de encontrarlos y vengarse de ellos.
Creo que nos encontramos con un guión, obra entre otros de Joaquín Luís y de su hermano Rafael (que también dirigirá con gran acierto varios eurowesterns) estupendo (aunque se podía haber ahondado un poco más en la psicología de los personajes y sus conflictos, principalmente en el caso del protagonista); que cuenta con unos magníficos diálogos, sobre todo los que giran en torno a la ley, la justicia, la venganza y el odio en la primera parte del film y que estructura la historia en tres momentos de la vida de los protagonistas:
De niños, cuando se produce el asesinato de su padre ante sus ojos y serán, desde ese momento, víctimas del odio que les inculca su madre; así ésta ante la tumba reciente de su padre les dice a sus hijos: “Quizás un día cuando seáis mayores encontréis a los asesinos de vuestro padre. Sólo pido que os acordéis de lo que aquí pasó”.
De jóvenes, que sirve para conocer el carácter de cada uno de ellos, y la diferente huella que ha dejado en ellos tanto el asesinato de su padre como la actitud de su madre. De esta manera nos encontramos con un impulsivo Chris reconcomido por el odio y el deseo de venganza, que comenzará a tener problemas con la ley; con un reflexivo Jeff, partidario de hacer justicia y firme defensor de la ley y del orden; y con un Brad más ocupado de las tareas cotidianas del rancho.
De adultos, que es cuando se producirá el desenlace de la historia, en el que vemos como Chris se ha convertido en aquello que más ha odiado, un pistolero que, en una sensacional escena, está a punto de repetir lo que a él le hicieron; mientras que Jeff es ahora un marshall pero sigue obsesionado con la idea de detener a los asesinos de su padre. Ambos son seres infelices y desarraigados que, por distintas vías, buscan lo mismo. Tan sólo Brad, que está en una situación intermedia entre sus dos hermanos, parece que ha encontrado el equilibrio y la estabilidad a través de un matrimonio y del trabajo en el rancho, ambos rotos cuando su hermano Chris le busque para acabar con el asesino de su padre.
La labor de Joaquín Luís tras la cámara me parece sobresaliente como lo muestran, entre otras, la siguientes escenas: la de presentación de los hijos una vez que han crecido que es sensacional, ya que con una sola toma sabemos cual es el carácter de cada uno: el reflexivo y estudioso, el pendenciero y bravucón y el trabajador que dirige el rancho; la maravillosa y desgarradora secuencia final, con esa madre que se da cuenta de las consecuencias de haber educado a sus hijos en el odio. También es precioso como filma el paso del tiempo con la madre llevando las flores a la tumba de su marido y estupendo cómo está dirigido el duelo que protagonizan los tres hermanos
Y a todo esto hay que añadir la magnífica fotografía de Rafael Pacheco que retrata maravillosamente los desiertos almerienses, una buena ambientación para el presupuesto con el que contaban y, sobre todo, una gran banda sonora de Riz Ortolani con un colosal tema principal que recuerda a bandas sonoras de películas del oeste clásicas y concretamente al gran Elmer Bernstein.
En cuanto a los actores, me pareció bastante flojo el protagonista Richard Harrison como Jeff, lástima porque es un personaje complejo y lleno de matices (aunque partidario de la justicia se muestra frío e implacable e incluso antepone su deseo de venganza a la apenas esbozada historia de amor con la hija del asesino de su padre) que hubiera requerido, para mi gusto, un actor más consistente, mientras que Miguel Palenzuela que encarna a Brad ,el personaje menos interesante de los tres hermanos, creo que solamente está correcto. Por el contrario están estupendos Robert Hundar (habitual en las cintas de Marchent) como Chris el hermano pendenciero, sin duda ayudado por su amenazante físico y Gloria Milland (actriz italiana también habitual en el cine de Marchent) que en el rol de la madre se mueve entre el odio mas reconcentrado a la pena más profunda porque en definitiva el sabor de la venganza es el sabor del dolor, y, por supuesto, Fernando Sancho que se sale en el papel más cómico como mexicano vivaracho que, no obstante, arrastra un trágico pasado. Junto a ellos secundarios como Luis Induni, Aldo Sambrell, José Manuel Martín en personajes negativos y Paco Sanz como un juez.
En definitiva un eurowestern muy recomendable que nos muestra a un director, Joaquín Luís Romero Marchent, con una exquisita técnica y un profundo conocimiento del western al que traslada su visión de la vida y que nos descubrió, antes de que Sergio Leone rodará “Por un puñado de dólares”, las inmensas posibilidades para este género de los paisajes desérticos de Almería
Por último comentaros que la película fue todo un éxito tanto en España como en Italia, lo que le permitió a Joaquín Luís embarcarse en su proyecto más querido y ambicioso con, por una vez, un presupuesto casi a la altura de su talento. Me estoy refiriendo a “Antes llega la muerte” para mí una joya del western mediterráneo.
En cuanto a la versión que he comprado de Impulso tanto la imagen como el sonido son buenos pero no permite apreciar totalmente determinados planos cuando los personajes se encuentran situados en las esquinas, qué se le va a hacer.
PUNTUACIÓN:
HISTORIA: 8
AMBIENTACIÓN: 7
DIRECCIÓN: 8
ACTORES: 6
MÚSICA: 8
MEDIA: 7,4
lunes, 7 de junio de 2010
Aldo Sambrell hospitalizado
Leo en el "Levante-emv.com" que Aldo Sambrell lleva una semana internado en una cama del Hospital general de Levante con pronostico reservado, tras sufrir tres micro infartos cerebrales, y parece ser que su situación es muy limite.
Podéis leer la noticia ampliada aqui.
Desde aquí quiero mandarle ánimos al gran actor, uno de los rostros habituales del spaghetti, y uno de los grandes del cine español.
Señor Sambrell, luche para ganar este duelo.
sábado, 5 de junio de 2010
Gordon Mitchell
Actor estadounidense (Colorado 1923-California 2003) cuyo verdadero nombre era Charles Allen Pendleton.
Tras participar en la II Guerra Mundial (intervino en la Batalla de las Ardenas y fue prisionero de guerra) y ya de regreso en los Estados Unidos cursó estudios universitarios de anatomía, fisiología y biología, trabajando como profesor de secundaria al mismo tiempo que se dedicaba a la práctica del culturismo, lo que le permite conocer a, entre otros, Steve Reeves en la famosa Playa del Músculo. Allí fue descubierto por Mae West que le contrató para su espectáculo teatral.
Debutó en el cine en el drama bélico de Andrew Marton de 1954 “Prisoner of War” con Ronald Reagan como protagonista, a la que seguirán sus participaciones, siempre sin acreditar, en films tan famosos como “El hombre del brazo de oro” (1955) de Otto Preminger, “Los diez mandamientos” (1956) de Cecil B. de Mille, “Río Bravo” (1959) de Howard Hawks o “Espartaco” (1960) de Stanley Kubrick.
Tras el éxito obtenido en Italia por Steve Reeves con la película “Hércules”, se convirtió en uno más de los llamados actores culturistas que probaron suerte en el peplum o películas de “espadas y sandalias” realizadas en el país transalpino. Su primer film con el que obtuvo gran popularidad, gracias a su imponente aspecto físico (medía más de 1,90 metros) y a pesar de que no hablaba italiano, fue “Maciste el Coloso” dirigido en 1961 por Antonio Leonviola en el que ya aparecía con su nombre artístico; a éste le siguió “Il gigante di Metropolis”, dirigida ese mismo año por Humberto Scarpelli, con el que revalidó la popularidad obtenida con el primero.
A mediados de los sesenta, con la decadencia de este subgénero, fue uno de los pocos actores de peplum que, junto con su amigo Richard Harrison con el que coincidió en varios films, se recicló y logró consolidarse en el nuevo subgénero pujante, el spaghetti western. En este sentido hay que recordar los intentos fallidos de actores como Gordon Scott con “El héroe del Oeste” y “Las pistolas del norte de Texas”, Dan Vadis que apareció en cinco spaghettis entre los que sobresale “El hombre del Sur” de Giorgio Ferroni o, el propio, Steve Reeves con “Vivo para matarte”.
El debut de Mitchell en este subgénero tuvo lugar con “Thompson 1880” y “3 colpi di Winchester per Ringo”, ambas realizadas en 1966 y a lo largo de su carrera, que se extendió hasta el mismo año de su muerte con “Malevolente”, intervino en 140 films de los que más de treinta fueron spaghetti westerns, entre los que destacan sus múltiples colaboraciones con Demofilo Fidani. El resto de películas, casi siempre de bajo presupuesto, pertenecen a los más variados géneros: bélicas, suspense, terror, aventuras, comedias e, incluso, eróticas, sobresaliendo su apariciones en el drama dirigido en 1967 por John Huston “Reflejos en un ojo dorado” con Marlon Brando y Elizabeth Taylor y en “Satyricon” dirigida por Federico Fellini en 1969.
Filmografía de SW:
1966- Thompson 1880
1966- 3 colpi de Winchester per Ringo
1967- Rita en el West
1967- Nato per uccidere
1967- Uccidi o muori
1967- John il Bastardo
1968- Sapevano solo uccidere
1968- Más allá de la ley
1968- Tammazo! Raccommandati a Dio
1968- Carogne si nasce
1969- Yo soy vuestro verdugo
1970- Arrivano Django e Sartana… é la fine
1970- Se t’incontro, t’ammazzo
1970- Inginocchi ati straniezo…i cadaveri non fanno ombra
1970- Giú le mani…Carogna
1971- Per una bara piena de dollari
1971- Tambores de venganza (Il giorno del giudizzio)
1971- Il suo nome era Pot
1971- Il magnifico West
1971- Vamos a matar Sartana
1971- Giú la testa…hombre
1971- Arizona Kid
1971- Era Sam Wallash… lo chiamavano “Cosi Sia”
1972- Un huomo chamato Dakota
1972- Scasanti…a Trinitá arriva Eldorado
1972- Alegri Becchini...arriva Trinitá
1973- Mi nombre es Shangai Joe
1973- Amico mio, frega tu… che frego io
1973- C’era una volta questa pazzo pazzo West
1974- I sette del gruppo selvaggio
1975- La tigre venuta dal fiume Kwai
1977- Zanna Bianca nel west
1979- Porno erótico western
viernes, 4 de junio de 2010
¿POR QUÉ SEGUIR MATANDO?
¿Por qué seguir matando? (Perché uccidi ancora?)
1965
Italia/España
Director: Jose Antonio de la Loma (co-dirigido con Edoardo Mulargia)
Reparto: Anthony Steffen, Ida Galli, Aldo Berti, Gemma Cuervo, José Calvo, Hugo Blanco, José Torres, Franco Latini, Frank Oliveras, Ignazio Leone, Lino Desmond, Willi Colombini, Stelio Candelli, Giovanni Ivan Scratuglia, Armando Guarnieri, Luis Induni
Guión: Vincenzo Musolino, Edoardo Mulargia
Fotografía: Vitaliano Natalucci
Música: Felice Di Stefano
Coproducción italo-española de 1965 dirigida por José Antonio de la Loma (guionista habitual en los spaghettis de Alfonso Balcázar) y Edoardo Mulargia (que no figura acreditado como tal en la copia que tengo), en la que se relata la venganza que llevará a cabo Steve McDougall, un soldado que no duda en desertar del ejército, sobre el clan de los López, una familia de mejicanos que se dedican al contrabando de armas y que había ajusticiado a su padre.
La película tiene un arranque sensacional con una afortunadísima, larga y muy bien dirigida escena en la que vemos como un hombre atado a un carro y rodeado por un grupo de pistoleros atraviesa un pueblo ante la atenta mirada de dos vecinos que se refieren al hecho señalando que: “López y sus hombres han mantenido hasta el final lo que juraron hacer. La vida de McDougall no vale nada. Prepara enseguida un ataúd”. A continuación lo llevan hasta un árbol situado a las afueras del pueblo, le atan y uno a uno, al ser nombrados por López, le disparan. Momento en que se da paso a los títulos de crédito con un tema cantado bastante resultón. Pero pronto las expectativas creadas por este gran inicio se vienen abajo por un guión (obra de ambos directores, además de Vicenzo Musolino que participó en varios spaghettis de Mulargia y del desconocido, para mí, G. V. Davis) bastante rutinario que pronto se olvida de las interesantes cuestiones planteadas durante la primera media hora del film, que le daban un aspecto un tanto sombrío, como la venganza, el odio, la violencia y sus consecuencias, temas que no saben o no quieren desarrollar, mientras que se decantan por la acción pura y simple con los habituales, aunque en ocasiones bien rodados, tiroteos, persecuciones y cabalgadas de un lado para otro. Incluso se inventan una segunda subtrama, el contrabando de armas al que se dedica el clan López, que en un momento dado queda aparcada sin que se sepa más de ella, por lo que parece una excusa para introducir un par de secuencias de acción y alargar el film. A ello hay que añadir que no se explica el origen del conflicto entre las dos familias que parecen vivir en mundos diferentes, ya que los McDougall son unos humildes rancheros, mientras que los López son unos ricos hacendados que tienen atemorizados a los escasos habitantes del pueblo y se dedican a actividades delictivas. Cuándo y cómo se entrecruzaron ambos mundos nunca lo sabremos, y tan sólo conoceremos el resultado, con el jefe del clan López paralítico como consecuencia de un disparo efectuado por el padre de Steve.
A pesar de este flojo y rutinario guión, los directores consiguen rodar buenas escenas, sobre todo en la parte inicial de la película, y al mencionado magnífico arranque podríamos citar la presentación del personaje de Steve en el cementerio, la llegada a la casa de su tío con el encuentro con éste y con su hermana a la que acompaña muy bien un gran tema de Felice Di Stefano de corte clásico o el duelo con Manuel, el hijo del cacique López. Sin embargo hay otras escenas rodadas con mayor desgana y en el que se sufre un montaje un tanto brusco entre las mismas.
El elemento más destacable, para mí, es la buena banda sonora de Di Stefano con temas que claramente se identifican con este género como la canción principal u otro que suena a lo largo del film en el que cobra gran protagonismo la trompeta, junto con alguno con fuerte influencia del western clásico que me remitió a autores como Dimitri Tiomkin. Aunque también cuenta con otro de carácter incidental, utilizado básicamente en las persecuciones, bastante flojo.
En cuanto a la ambientación del film creo que acusa la escasez del presupuesto con que se contó, lo que se aprecia sobre todo en las limitadas localizaciones (la película se desarrolla en un pueblo pequeño del que prácticamente sólo vamos a conocer el interior del saloon, la hacienda de los López y el rancho de los McDougall) o en el atrezzo, que es paupérrimo.
Por lo que respecta a los actores tanto Anthonny Steffen (en el que creo fue su primer papel protagonista en un spaghetti) como el vengativo Steve y José Calvo en el rol del poderoso López están bastante bien, dos hombres que son similares y que no dudan en sacrificar a lo que más quieren por el odio que sienten el uno por el otro (en el caso de Steve a su antigua novia, hija de López, ya que antepone su deseo de venganza al amor que siente por ella, y en el caso de López a su hijo al que ha transmitido su odio. Así, en un momento dado cuando su hijo le dice que va a acabar con Steve éste le responde: “No dude de que reaccionarías así. Bien hijo, estoy orgulloso de ti"). Junto a ellos dos personajes femeninos que serán las víctimas inocentes de la actitud de los protagonistas y que al contrario que éstos son los que muestran un ápice de cordura entre tanta locura y resentimiento. Por una parte Pilar, la ex novia de Steve, que llega a afirmar que detesta a todos y está correctamente interpretada por una joven Gemma Cuervo, y, por la otra, Judy la hermana de Steve, a la que presta su seráfica imagen la actriz italiana Ida Galli bajo el seudónimo de Evelyn Stewart, que pide al protagonista que olvide todo y pronuncia la frase que da título a la película.
Por último, tengo que referirme a la imperfecta copia sacada al mercado por Impulso con una imagen un tanto deficiente, no apreciándose con nitidez los colores (aunque también puede estar influida por el sistema de color escogido, el Eastmancolor) y con una duración de 76 minutos (por lo que he visto la copia original duraba unos 90) lo que sin duda tiene que afectar a la continuidad narrativa de la película.
PUNTUACIÓN:
HISTORIA. 3
AMBIENTACIÓN: 4
DIRECCIÓN. 6
ACTORES: 6
MÚSICA: 7
MEDIA: 5,2
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

