miércoles, 1 de septiembre de 2010

Yul Brynner



Actor de origen ruso (Vladivostok 1920-Nueva York 1985) cuyo verdadero nombre era Yuli Borisovich Bryner.

De origen poco conocido cuyo misterio alentó el propio Yul (llegó a afirmar que había nacido en las islas Sakhalin o que era medio japonés y su nombre verdadero era Taidje Khan) parece ser que su padre fue un ruso con ascendientes suizos y mongoles (en otras páginas consultadas le otorgan la nacionalidad suiza) y su madre una gitana pura nacida en la provincia de Besarabia, que al ser abandonada por el primero se trasladó con sus hijo a París donde el joven Yul comenzó a tocar la guitarra en los clubs nocturnos de la ciudad. Tras una etapa como tramoyista, profesión que tuvo que abandonar después de sufrir un accidente que le provocó una permanente lesión en la espalda, se decantará por la interpretación y recalará en Nueva York con la compañía de Michael Chekov.

Su debut en la gran pantalla tuvo lugar en el film noir de bajo presupuesto dirigido por Laslo Benedeck “Puerto de Nueva York” (1949), pero no alcanzó la popularidad hasta que en 1951 representó en el teatro “El rey y yo”, un musical de la pareja Hammerstein y Rodgers, obra en la que ya aparecía con la cabeza totalmente rapada. Fue tal el éxito que tuvo que, tras varios años de representación en distintos escenarios del país, Walter Lang la versionó para la gran pantalla en 1956 con Yul y Deborah Kerr como protagonistas. La película, en la que interpretaba al rey de Siam, le convirtió en una estrella (por su papel obtuvo el Oscar al mejor actor) y le abrió las puertas de Hollywood. Así, ese mismo año encarnará al faraón Ramsés II en la superproducción de Cecil B. de Mille “Los diez mandamientos” con Charlton Heston como Moises, y a un general ruso en “Anastasia” de Anatole Litvack que le emparejó con Ingrid Bergman, para durante los años siguientes protagonizar, entre otras, “Los hermanos Karamazov” (1958) adaptación de la obra de Dostoievski llevada a cabo por Richard Brooks, “Los bucaneros” (1958) único film dirigido por Anthony Quinn que le volvió a emparejar con Charlton Heston, “El ruido y la furia” (1959) otra adaptación literaria, en este caso de una novela de William Faulkner, realizada por Martin Ritt, “Rojo atardecer” (1959) en la que volvió a coincidir con Anatole Litvack y con Deborah Kerr o “Salomón y la reina de Saba” (1959) de King Vidor en la que sustituyó a Tyrone Power tras su repentino fallecimiento; cerrándose esta década de éxitos con uno de los westerns más populares de la historia del cine, “Los siete magníficos” (1960) del especialista John Sturges.

Durante los años sesenta siguió trabajando a un gran ritmo (participó en diecinueve largometrajes realizados tanto en los EEUU como en Europa) aunque en películas de menor renombre que las interpretadas en la década anterior, destacando sus intervenciones en “Taras Bulba” (1962) largometraje dirigido por J. Lee Thompson basado en la novela de Nicolai Gogol y coprotagonizada por Tony Curtis en el papel de su hijo, el drama bélico de Bernhand Wicki “Morituri” (1965) con Marlon Brando, “La sombra de un gigante” (1966) film sobre la vida del Coronel David Marcus que contó con un gran reparto encabezado por Kirk Douglas, John Wayne, Frank Sinatra y Angie Dickinson, el western rodado en España “¡Villa cabalga!” (1968) coescrito por Sam Pekinpah y con Robert Mitchum y Charles Bronson en los principales papeles o el film bélico “La batalla del río Neretva” (1969) curiosa coproducción entre Yugoslavia, EEUU, Italia y Alemania Federal.

Su debut en el eurowestern tuvo lugar con “El regreso de los siete magníficos” (1966) película rodada en España por el otrora gran guionista Burt Kennedy en la que volvió a interpretar a uno de sus personajes más populares, el romántico pistolero Chris Adams; para a comienzos de la década siguiente protagonizar otros dos eurowesterns más.

Durante los años setenta, y antes de su prematura retirada a mediados de esta década debido al cáncer de pulmón que acabó con su vida, se le pudo ver en “El serpiente” (1973) de Henri Verneuil o la estupenda “Almas de metal” (1973) de Michael Crichton en la que interpretaba a un robot en un parque temático sobre el viejo oeste, papel que repetiría en su último largometraje “Mundo futuro” (1976).

Hombre polifacético fue, además de actor, un notable guitarrista y cantante (en 1967 grabó un disco titulado “El gitano y yo: Yul Brynner canta canciones gitanas"), un fotógrafo de gran talento y llegó a escribir dos libros, pero siempre quedará en nuestra memoria como el calvo más famoso de la historia del cine.

Filmografía en SW:


1966- El regreso de los siete magníficos.
1970- Adiós Sabata.
1971- Catlow. El oro de nadie.

3 comentarios:

tatiana dijo...

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Bueno, Yul Brynner era fascinante... En "El rey y yo" está genial, por no hablar de "Los diez mandamientos"... Pero en la que más lo recuerdo es en "Los siete magníficos". Nieves Navarro/Susan Scott dice que era muy bajito...Qué chasco... Pero, venga, se lo perdonamos...

Anónimo dijo...

Genial artista en todo el sentido del término!!!
Una vida cargada de dureza a la que no sólo se sobrepuso sino
que doblegó, con excepción de la muerte, nadie más pudo contra
la tenacidad de este hombre. Como bien dicen, lo exquisito viene
en frasco pequeño. Gracias Yul donde estes!!