jueves, 2 de febrero de 2012

JOE NAVIDAD


JOE NAVIDAD (The Christmas Kid)
1967
España/Usa
Director: Sidney W. Pink
Reparto: Jeffrey Hunter, Louis Hayward, Gustavo Rojo, Perla Cristal, Luis Prendes, Reginald Gilliam, Fernando Hilbeck, Jack Taylo, Eric Chapman, Russ Stoddard , Carl Rapp, Guillermo Méndez, Álvaro de Luna, Alejandra Nilo.
Guión: Rodrigo Rivero, Jim Henaghan
Fotografía: Manuel Hernández Sanjuán
Música: Fernando García Morcillo

Coproducción hispano-estadounidense de 1967 ejemplo de los westerns de bajo presupuesto rodados en España durante los años sesenta y setenta con capital norteamericano en los que se buscaba abaratar los costes, y que en esta ocasión contó como director, a la vez que productor, con el recientemente fallecido Sidney W. Pink, un hombre de cine (fue director, guionista y, sobre todo, productor) conocido básicamente por haber participado en la producción de la primera película en color en 3D (“Bwana devil” de 1952 protagonizada por el “intocable” Robert Stack) que tras dirigir y producir dos filmes de ciencia ficción de serie Z en Dinamarca (“Repticulus” de 1961 y “Journey to the Seventh Planet” de 1962) en los que contó con la colaboración como guionista de su amigo Ib Melchior, recaló en España en donde dirigió y produjo varias películas hasta finales de los sesenta, entre ellas varios westerns de escasa calidad como “El dedo en el gatillo” (1965) con el habitual en producciones de serie b Rory Calhoun, “Los siete de Pancho Villa” (1967) y “Bang, Bang Kid” (1967). En las dos últimas, ya comentadas en este blog, sólo se limitó a labores de producción, encargando la dirección de la primera a José María Elorrieta, realizador con el que trabajaría habitualmente a finales de la década de los sesenta. Además le dio uno de los primeros papeles importantes a Dustin Hoffman en la coproducción italo-hispano-estadounidense rodada en Italia “El millón de Madigan” (1968).

SINOPSIS: Joe Novack, apodado Joe “Navidad” por haber nacido el día de Navidad de 1855, crece en la ciudad de Jaspers bajo la indiferencia de su alcohólico padre, que le responsabiliza de la muerte de su madre durante el parto, y la educación de tres de los prohombres del pueblo. Convertido en un problemático y pendenciero joven, el descubrimiento de importantes yacimientos de cobre en la región y la llegada de individuos indeseables y ambiciosos al pueblo, sobre todo Mike Cullingan, pondrán a prueba sus convicciones morales.





Nos encontramos ante un curioso guión, en el que se establece un cierto paralelismo entre la vida del protagonista y la de Jesucristo, estructurado en dos partes diferenciadas. Así en la primera vemos nacer y crecer al protagonista, así como su evolución pasando de ser un crío apocado que rehúye las peleas y suele “poner la otra mejilla” a convertirse en un pistolero bravucón, líder de los jóvenes del pueblo, al que su tío Louis ha enseñado a pelear y a disparar. Mientras que en la segunda, convertido en un adulto, se redimirá abandonando la vida que había llevado hasta ahora y, como sheriff de la ciudad, se enfrentará a Mike Cullingan, una especie de mafioso hombre de negocios causante de los mayores desmanes en Jaspers.

En ambas partes las referencias a la figura de Jesús son evidentes: su madre se llama Marika (nombre magiar para María); en la primera escena vemos a sus padres buscando un lugar para dar a luz Marika, encontrando tan sólo una especie de posta abandonada en donde nacerá el protagonista el día de Navidad; hasta allí llegan, guiados por la luz que desprende el fuego, tres individuos con profesiones “nobles” (el médico, el juez y el alcalde de Jaspers); su padre es un trabajador manual, en este caso pasa de ser carpintero a herrero; de mayor redimirá a una cabaretera-prostituta que para más señas se llama Marie en una clara alusión a María Magdalena; en un momento dado el sheriff de la ciudad dice de él que “Los jóvenes lo idolatran”; será tentado por un mefistofélico Cullingan tanto con riquezas como con mujeres; será traicionado, a cambio de una jugosa cantidad de dinero, por uno de sus mejores amigos, llamado Jud, que se arrepentirá de su traición en el último momento; estará a punto de ser ajusticiado, aquí se cambia la cruz por la horca, junto a otros dos delincuentes; y por último, tras su “resurrección”, se convertirá en el líder de Jaspers en una escena final en la que todos los habitantes del pueblo le siguen.

Pero estas premisas interesantes del guión son echadas a perder por un desafortunado Sidney Pink que parece carecer del talento suficiente para dar una mayor hondura a la historia y al drama vivido por el protagonista, criado por los tres prohombres ante el desprecio que siente hacia él su alcohólico padre. El resultado es una película mediocre y aburrida en la que el director muestra su incompetencia para narrar una historia, ya que en bastantes ocasiones no quedan suficientemente explicadas las reacciones de los personajes y la historia, sobre todo a partir de la aparición del corruptor Cullingan, se hace cada vez más precipitada y confusa con saltos bruscos entre las distintas escenas. Así por ejemplo vemos al juez presidir un juicio y en la siguiente escena estar en una reunión en la que se elige sheriff a Joe; o en otra vemos en el saloon a Joe que convence a Marie delante de Cullingam para que abandone “esa vida de perdición”, en la siguiente Cullingam y Marie discuten en una habitación en la que entra Joe, para a continuación en otra habitación ver a Cullingam planear con dos pistoleros el asesinato de Marie. En definitiva, un caos narrativo.

Y a todo esto hay que añadir las escasísimas escenas de acción y el hecho de que, debido al presupuesto irrisorio con el que se contó, la mayor parte del filme se desarrolla entre las cuatro casas que conforman el pueblo.

Por lo que respecta al elenco actoral creo que es de los pocos elementos salvables de la película. Para dar vida a Joe Navidad se escogió Jeffrey Hunter, un actor lanzado como una de las grandes promesas de la 20th Century Fox en los años cincuenta que llegó a trabajar con John Ford en tres largometrajes (entre ellos la mítica “Centauros del desierto”) y que en la siguiente década, en plena decadencia, se convirtió en un habitual de las coproducciones europeas, participando en varios euro westerns como “Joaquín Murrieta” (1965), “Oeste sin fronteras” (1967), ambas ya comentadas, o la película que nos ocupa. Junto a él, un estupendo Louis Hayward, que ese mismo año había interpretado al traidor mayor Benson en el western de Gordon Douglas “Chuka”, encarna al mismísimo Diablo personificado en el personaje de Cullingham, un ambicioso y taimado hombre de negocios acostumbrado a corromper a las personas. El principal, y prácticamente único, personaje femenino recayó en la actriz argentina Perla Cristal, por aquellos años habitual en este subgénero (por ejemplo se la pudo ver en las ya reseñadas en este blog “Siete pistolas para los McGregor”, “Las siete magníficas”, “Comanche blanco” o “Reverendo Colt”), que interpreta aceptablemente a la “pecadora” y finalmente redimida Marie. En papeles secundarios nos encontramos a actores de la solvencia de Gustavo Rojo (visto, entre otras, en las también comentadas “Mestizo” y “Los desesperados”, además de las mencionadas “Los siete de Pancho Villa” y “Las siete magníficas”) como uno de “los reyes magos”, el alcalde Louis que enseñará a pelear y a disparar a Joe; Luis Prendes, que había coincidido con el anterior en “Mestizo” y “Las siete magníficas” y con Perla Cristal en esta última y en “Comanche blanco”, en el papel del juez George Perkins, otro de “los reyes magos”, que se mostrará muy critico con la evolución experimentada por Joe; el actor norteamericano afincado en España Jack Taylor, que en poco tiempo se convertiría en un recurrente del fantaterror español, sobresale en las escenas en las que aparece como el torturado y alcoholizado padre de Joe, al que responsabiliza de la muerte de Marika (en un momento dado se refiere a él como a un Caín); mientras que Fernando Hilbeck, un gran secundario con varias apariciones en este género, se encarga del traidor Jud Walters, para mí gusto un interesante personaje muy poco desarrollado.



En resumen, un eurowestern del montón que desperdicia sus atractivas premisas y que me resultó terriblemente tedioso por carecer de fuerza el drama narrado y por sus escasas escenas de acción.


PUNTUACIÓN:

HISTORIA: 4.

AMBIENTACIÓN: 3.
DIRECCIÓN: 2.
ACTORES: 6.
MÚSICA: 4.

MEDIA: 3,8.