lunes, 13 de diciembre de 2010

COMANCHE BLANCO



Comanche Blanco
España
1968
Director: José Briz Méndez
Reparto: Joseph Cotten, William Shatner, Rosanna Yanni, Perla Cristal, Mariano Vidal Molina, Luis Prendes, Barta Barri, Vicente Roca, Luis Rivera, Javier Maiza, Víctor Israel, Fernando Lewis, Héctor Quiroga, Gene Reyes, Gian Castelli, Dick Adams, Simón Arriaga, José Bastida, José Canalejas, Ricardo Costa, Martín Díaz, Cris Huerta, Rufino Inglés, José Jaspe, Joseph Lluck, Diana Lorys, Soledad Miranda, Emilio Rodríguez, Aldo Sambrell, Amalia Velázquez, Elsa Zabala, José Terrón
Guión: Frank Gruber, Robert Holt
Fotografía: Francisco Fraile
Música: Jean Ledrut

Johnny Moon y Notah son dos gemelos mestizos, pero mientras que el primero trata de convivir con el hombre blanco como uno más, el segundo lidera un grupo de comanches que se dedica a asaltar a las diligencias y a los pueblos mineros de la comarca, provocando a su paso muerte y desolación. Johnny cansado de que le confundan con su hermano decide retarlo a un duelo a muerte en la población de Río Hondo.

Paupérrima producción española de 1968 cuya dirección fue encargada a José Briz Méndez, realizador malagueño que en ese momento sólo contaba con un largometraje y varios cortos, y que hasta 2002 no volvería a dirigir un largometraje, en esta ocasión un documental a mayor gloria de Sara Montiel.

Película realmente mala, de los peores eurowesterns que he visto, en el que prácticamente sólo se salva Joseph Cotten, aunque la verdad es que da pena ver a un actor tan grande en un producto como éste, pero supongo que de algo debía vivir el hombre y al film le venía muy bien su nombre para hacerlo más comercial.



El horroroso guión es obra, entre otros, del propio director, del escritor de novelas de detectives y del oeste adaptadas frecuentemente a la gran pantalla Frank Gruber y del habitual guionista para películas de televisión Robert Holt. La verdad es que no sé para qué se necesitaron tantos escritores porque el resultado es un esperpento de película en la que los guionistas pronto se olvidan del único tema interesante, que es apenas esbozado en una escena, el de la dualidad entre el bien y el mal; así Johnny Moon al mirarse en un espejo verá reflejada la imagen de su hermano, subrayándose la idea, quiero suponer, de que ambos son un mismo ser y, por tanto, Notah no es nada más que el lado oscuro de Johnny. Pero pronto se olvidan de esta idea o quizás es que no sabían cómo desarrollarla y se decantan por los caminos más fáciles, tópicos y trillados. Además como tampoco debían saber cómo alargar la historia de los dos hermanos se inventan otra subtrama en el pueblo de Río Hondo (el enfrentamiento entre dos facciones rivales del que, como es de suponer, no sabemos la razón pero ¿A quién le importa este pequeño detalle?) cuyo único objetivo es llegar a los noventa minutos de rigor e introducir un largo tiroteo, pésimamente rodado, no fuera a ser que la cosa estuviera quedando sosa. Y a ello hay que añadir unos diálogos pretendidamente profundos y desgarrados del tipo, Kelly: “No sé. Esté donde esté estoy sola”. Johnny: “En ese caso somos los dos iguales. Pero no, usted por lo menos sabe de qué lado debe estar”. Diálogos que sólo me provocaron hilaridad.

Ante este cúmulo de despropósitos da la sensación de que el director se debió plantear que para qué se iba a esforzar, y así nos encontramos con una realización chapucera, atropellada, torpe y en algunos momentos, sobre todo en las escenas de acción, confusa. En su conjunto parece la obra de un amateur desganado, consiguiendo que secuencias presumiblemente dramáticas (como el enfrentamiento entre un indio y la mujer de Notah) queden ridículas. Además un montaje caótico y continuos errores de raccord no ayudan en nada al resultado final del film.

Mención aparte creo que hay que hacer de la horrorosa e inadecuada banda sonora compuesta por Jean Ledrut. ¡Hombre que el tema principal de una película que se desarrolla a finales del siglo XIX suene a jazz que echa para atrás, con una entrada de batería y bajo, no me parece serio! O a lo mejor es que se trataba de experimentar y no me he enterado. Del resto de temas incidentales, propios de una serie Z, ni hablo.



En cuanto al elenco actoral, tenemos como protagonista, aunque en realidad su presencia en el film es más bien escasa, a Joseph Cotten que consigue dar un cierto empaque a las secuencias en las que aparece encarnando a Logan, el racional sheriff de río Hondo que intenta mantener, sin conseguirlo, la razón y la paz en su pueblo. En el doble papel de los gemelos nos encontramos con el limitado actor William Shatner, ya conocido por aquel entonces como el capitán Kirk de la mítica serie “Star Treck”, que si como Johnny tiene un pasar a pesar de su falta de expresividad y de estar bastante soso, como Notah (un indio que consume peyote y se cree, en sus alucinaciones, una especie de mesías para su pueblo) está realmente grotesco y se pasa la película pegando grititos. Junto a ellos, en los principales papeles femeninos, dos actrices argentinas que desarrollaron gran parte de su carrera en España, por un lado Rosana Yanni (actriz que participó en varios films interesantes del fantaterror hispano bajo la batuta de Amando de Ossorio, Jesús Franco o Javier Aguirre) da vida a Kelly, una jugadora de póker violada por Notah que se enamorará de su hermano; mientras que Perla Cristal, de forma bastante histriónica, encarna a White Fawn, la malvada mujer de Notah. También intervienen en dos papeles ridículos, como los jefes de los clanes enfrentados, Luis Prendes y Mariano Vidal Molina cuyas actuaciones se pueden calificar como esperpénticas, y como un peculiar cazador de recompensas Víctor Israel, que, gracias a su inquietante aspecto, es de lo poco salvable de este western.

En definitiva, para mí, un despropósito de película que, además, se hace pesada y aburrida, por lo que sólo la recomiendo a aquellos que tengan mucho interés por este subgénero y no tengan otra cosa mejor que hacer durante los 93 minutos que dura.


PUNTUACIÓN:

HISTORIA: 2.
AMBIENTACIÓN: 2.
DIRECCIÓN: 2.
ACTORES: 5.
MÚSICA: 1.

MEDIA: 2,4.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Realmente horrorosa,esta es pa ponerla entre las peores peliculas del siglo XX
Reverendo

Anónimo dijo...

Malisima
reverendo dijo

maltese dijo...

Jajajaja.... Reverendo, está claro que no te ha gustado nada de nada!!

Billiard dijo...

Me interesa este subgénero del SW, y reconozco que incluso algunas pelis malas me fascinan, pero con esta me lo ponéis difícil, ja, ja. Prefiero ahorrármela.
Un saludo.

Alan Bique dijo...

Pues yo la verdad, aún reconociendo todo eso que se comenta (con acierto) acerca de sus múltiples defectos y que resulta, en definitiva, una mala película, no me resultó tan aburrida ni tan insoportable como se dice en este foro. Hay westerns bastante peores, y no quiero pensar únicamente en Demofilo Fidani, sino en westerns de Balcázar (por ejemplo Viva Carrancho), Xiol Marchal (la insufrible Rio Maldito) y un largo etcétera que no quiero enumerar para no aburrir.
En definitiva, una película mala, pero tal vez disfrutable con una mayor apertura de miras.. De verdad que las hay muchísimo peores.