lunes, 26 de julio de 2010

LOS CINCO DE LA VENGANZA


Los cinco de la venganza (I cinque della vendetta)
1966 
Italia/España
Director: Aldo Florio
Reparto:  Guy Madison, Mónica Randall, Mariano Vidal Molina, José Manuel Martin, Vassili Karis, Antonio Molino Rojo, Giovanni Cianfriglia, Gianni Solaro, Rossella Bergamonti, Silla Bettini, Nando Poggi, Manuel Bronchud, Luisa Compagnoni, Gaspar 'Indio' González, Germano Longo, Evar Maran, Giovanni Petrucci, Victor Israel, Mirella Pamphili, Ivan Scratuglia
Guión:  Alfonso Balcazar, Aldo Ricci, Jose Antonio de la Loma
Fotografía:   Aristide Massaccesi, Victor Monreal
Música:  Franco Solina


Coproducción hispano-italiana dirigida en 1966 por Aldo Florio que toma como modelo a “Los siete magníficos” y no me ha acabado de convencer.

SINOPSIS: En un territorio fronterizo entre Méjico y los EEUU es asesinado un hacendado norteamericano que mantenía una enemistad manifiesta con sus vecinos, unos poderosos y despóticos terratenientes mejicanos, rivalidad que además se veía agravada por estar casado con la hermana de uno de ellos. Años después cinco amigos intentarán vengar su muerte y rescatar a su hijo de las garras de sus tíos.

Aldo Florio dirige para mí, salvo en la parte final, con bastante desgana y descuido este pobrísimo guión, obra, entre otros, de Alfonso Balcázar y José Antonio de la Loma que está estructurado en cuatro partes claramente diferenciadas:

Un largo y excesivo prólogo en la que se nos cuenta la tensa situación y el asesinato del ranchero norteamericano, que cuenta además con un mensaje, no sé si buscado o no, un tanto peligroso: los estadounidenses son muy buenos (Latimore trata a sus trabajadores como personas y en sus propiedades reina la paz y la armonía) mientras que los mejicanos se comportan como tiranos que tienen esclavizados y atemorizados a sus peones. Idea que se ve reforzada por el hecho de que cuatro de sus cinco amigos son norteamericanos; mientras que, el único que es mejicano en su día le negó la ayuda que necesitaba por lo que tendrá su justo castigo.

La escasamente conseguida presentación de los personajes con la típica y tópica pelea en el saloon y en la que se aprecia que éstos están muy poco desarrollados: uno parece que se caracteriza por sus conquistas amorosas, otro al ser joven es un tanto impulsivo, también está el mejicano y de los otros dos apenas se sabe algo.

El viaje hacia la hacienda de los mejicanos con una inacabable y aburridísima secuencia en el desierto. Me pareció un peñazo a pesar de contar con un largo tiroteo, quizás porque ya llevaba aguantando bastante.

El enfrentamiento final que me pareció realmente bueno y espectacular y en el que el director da la sensación de que echó el resto. Sin duda, para mí, eleva mucho la calidad de la película.

En cuanto a la banda sonora de Franco Salina creo que está a la altura del resto de la peli, es decir muy floja.

Por lo que respecta a los actores, al frente del reparto se encuentra un norteamericano: Guy Madison tan soso como es en él habitual. La presencia femenina está representada por Mónica Randall que no aporta mucho aunque hay que señalar que su papel no da para más. También distinguí en el lado de los buenos a José Manuel Martín en su típico papel de mejicano y al argentino Mariano Vidal Molina como el Don Juan; mientras que entre los malos destaca Antonio Molina Rojo como el sanguinario pero poco inteligente pistolero.

Como anécdota comentaros que uno de los directores de fotografía, de la que no puedo opinar porque la copia que he visto no está demasiado bien, es Joe D’Amato (Aristide Massaccesi) que se convertiría, posteriormente, en el rey del porno italiano.

PUNTUACIÓN:

HISTORIA: 4
AMBIENTACIÓN: 6
DIRECCIÓN: 6
ACTORES: 5
MÚSICA: 4

MEDIA: 5