lunes, 13 de octubre de 2008

José Luis Madrid

José Luis Madrid de la Viña (Madrid, 1933)
Nacido el 11 de abril de 1933, José Luis Madrid es uno de esos casos que más que cineasta, se trata de un hombre de cine, ya que aparte de director, productor y guionista, también formo parte de las juntas directivas de las productoras American Films, S.L., Andorra Films, S.A., Cinefilms, S.L., Producciones Cinematográficas Ufesa, S.A., Servifilms, S.L., Kfilms, S.A., José Luis Madrid, P.C., Cooperativa Cinematográfica Agrupa y Tilma Films, en puestos que iban desde propietario a vocal, siendo además dueño de los madrileños cines Picasso y Lumière, así como de los estudios sitos en Villalba (Madrid) de Apolo Films, antigua productora propiedad de su tío, el también cineasta Antonio del Amo.

Fue precisamente bajo las órdenes de su tío que José Luis comenzó a dar sus primeros pasos dentro de la profesión, aunque no sería hasta 1958 en la cinta Gayarre de Domingo Viladomat, que su trabajo no aparecería acreditado, desempeñando en este título labores de (co)guionista y director de producción. En 1960 firmó su opera prima como realizador con Adiós, Ninón, biopic sobre la cupletista “La Fornarina” que tardaría seis años en estrenarse.

Licenciado en derecho, y matriculado en el I.I.E.C., donde no llegaría a terminar sus estudios, su filmografía oficial de más de veinte películas se nutre en su mayoría de cintas de género, ya sean estas thrillers, de euroespías, españoladas, dramas escabrosos tan típicos del cine post-franquista, o cine de terror, estilo en donde la mayor parte de sus incursiones serían perpetradas junto al emblema de esta corriente en España, el actor, guionista y director Jacinto Molina – Paul Naschy, fruto de cuya colaboración son – en este terreno, se entiende - Jack, el destripador de Londres / Sette cadaveri per Scotland Yard (1971) y Los crímenes de Petiot (1972).

En cuanto a su aportación al western mediterráneo, con un estilo está más cercano a la corriente clásica norteamericana que a la europea, esta se compone de tres títulos concentrados a mediados de los 60: Tumba para un forajido (1965) - uno de las escasas cintas del género en su vertiente europea fotografiadas en blanco y negro -, La venganza de Clark Harrison / La spietata colt del Ringo (1965) y La balada de Johnny Ringo / Wer Kent Johnny R.? (1966), coproducción hispano-alemana protagonizada por la otrora estrella hollywoodiense Lex Barker. No obstante, tal vez sería conveniente incluir en este listado su producción de 1974 Siete chacales, protagonizada ni más ni menos que por Gianni Giarko y Anthony Steffen, que si bien argumentalmente remite al bandolerismo español, su estilo narrativo es propio del spaghetti-western, como así atestiguan diversos autores, y la producción de Iquino Un dólar de fuego / Un dolaro di fuoco (1965) de Nick Nostro, en la que pese a aparecer como supervisor de la versión española, en realidad dirigió tras que el realizador italiano abandonará el rodaje de la misma por diversas desavenencias cuando este siquiera había comenzado, tal y como refleja Ángel Comas en Ignacio F. Iquino, hombre de cine (Laertes, 2003).



No fue esta la única vez que el realizador madrileño no podría firmar su trabajo, pues en esta misma década de los 60, y según los datos aportados por Esteve Riambau y Casimiro Torreiro en su informativo Productores en el cine español. Estado, dependencias y mercado (Ediciones Cátedra & Filmoteca Española, 2008), Madrid dirigiría de forma no acreditada dos decenas de largometrajes en Alemania para el productor local Artur Brauner, la mayoría de los cuales eran krimis, género policíaco netamente germano y muy popular en aquel país, usualmente formado por adaptaciones de novelas de Edgar Wallace. Ya en la década de los 70 seguiría idéntico modus operandi, en esta ocasión en producciones británicas de bajo presupuesto.


Artesano de limitadas aptitudes, sin ningún título excesivamente relevante en su curriculum, a lo largo de su carrera también demostró cierto sentido del oportunismo con producciones como El vampiro de la autopista (1969), cinta de terror inspirada en una serie de asesinatos reales acaecidos en la España de la época, en la que para protagonizarla contrato a uno de los sospechosos de la policía, un turista alemán que a partir de este trabajo y bajo el nombre de Wal Davis llegaría a desarrollar cierta carrera en el medio, volviendo a coincidir con el director español en La hiena (1973), esta vez acompañado de su habitual pareja, Ada Tauler; El último tango en Madrid (1975), subproducto cómico que trataba de sacar réditos al éxito de El último tango en París (Ultimo tango a parigi, 1972) de Bernardo Bertolucci; o Comando Txiquia - Muerte de un presidente (1977), reconstrucción del atentado terrorista que acabaría con la vida del almirante Carrero Blanco, rodado sin permiso en los mismos lugares donde sucedieron los hechos, con la que se anticipaba a la celebrada Operación Ogro / Opèration Ogro / Operazzione Ogro (1979) de Gillo Pontecorvo.

José Luis Salvador Estébenez

Filmografia SW:

- 1965 Tumba para un pistolero
- 1965 La venganza de Clark Harrison
- 1966 La balada de Johnny Ringo

- 1974 Siete Chacales



2 comentarios:

Julio_Alberto dijo...

Hoy nos llega otra biografía de un director español, escrita de forma esplendida por el amigo José Luis Salvador Estébenez ( Cerebrin por estos mares).
Mil gracias a él por el trabajo.

Anónimo dijo...

Cuando Jose Luis Madrid salió de su pueblo, dijo que no volvería sino montado en un Mercedes, y lo cumplió. Al final, lo efímero de nuestra realidad devora nuestros anhelos de eternidad, lo tímido de nuestros deseos inmediatos nos impiden la consecución de grandes proyectos.