viernes, 2 de septiembre de 2011

FORAJIDOS IMPLACABLES

Forajidos Implacables (20.000 dollari sporchi di sangue)
1969 
Italia/España 
Director:  Alberto Cardone
Reparto: Brett Halsey, Germano Longo, Fernando Sancho, Eugenio Battisti, Teresa Gimpera, Antonio Casas, Renato Rossini, Marco Gobbi, Andrea Fantasia, Gino Marturano, Claudio Trionfi, Adalberto Rosseti, Francisco Sanz, Antonio Gradoli, Franco Gulà
Guión: Alberto Cardone, Ugo Guerra, Vittorio Salerno, Manuel Sebares
Fotografía: Mario Pacheco
Música: Michele Lacerenza 


Coproducción hispano-italiana de 1969 dirigida por Alberto Cardone, bajo su seudónimo habitual de Albert Cardiff, realizador que mostró predilección por el western además de haber participado en el largometraje que en 1966 reunió por fin a las tres grandes estrellas (Lex Barker, Pierre Brice y Stewart Granger) de la serie de películas basadas en novelas de Karl May rodadas en Yugoslavia. Como solía ser habitual se trata de una película con un presupuesto más bien escaso en la que intervinieron la productora española Atlántida Films (una de las compañías más antiguas españolas que se creo en los años veinte con implicación del propio rey Alfonso XIII) y dos pequeñas compañías italianas, Leone Film del productor Elio Scardamaglia y Daiano Film, que colaboraron habitualmente en distintas producciones como, para ceñirnos al spaghetti, “Johnny el Vengador”, “Hasta la última gota de sangre” (también dirigida por Alberto Cardone) y “Los desesperados” (todas ellas comentadas en el blog).





SINOPSIS: Gary, el hijo de la viuda Jane, es secuestrado por un grupo de bandidos que exigen 20.000 dólares por su rescate. Fred Leinster, un antiguo alguacil alcoholizado, se ofrecerá voluntario para efectuar la operación pero alguien le traicionará y tras darle por muerto le robará el dinero. A partir de ese momento Leinster se convertirá en el principal sospechoso por lo que intentará por su cuenta descubrir toda la verdad sobre el secuestro de Gary.


Nos encontramos ante un spaghetti bastante original que huye de los típicos temas tratados hasta la saciedad por este subgénero, como la venganza o la búsqueda de un botín, para adentrarse en un terreno más propio del cine de suspense como es el del falso culpable que debe probar su inocencia mientras es perseguido por las fuerzas del orden, gracias a un interesante, a priori, guión del propio Cardone, Ugo Guerra (también productor del film y coautor del libreto para “Hasta la última gota de sangre”), Vittorio Salerno que también intervino en el guión de “Baño de sangre al salir el sol” y Manuel Sebares (escritor habitual en los spaghettis) y en el que, frente a gran parte de los euro westerns en los que parecía que la historia era una mera escusa para abrumar al espectador con innumerables y, habitualmente, pesadísimas escenas de tiroteos y peleas en detrimento de la propia historia y de los personajes, se prima el suspense (como ocurría en “Hasta la última gota de sangre” no conoceremos la identidad del verdadero cerebro de la operación hasta el final) y el desarrollo dramático de la historia marcada por un ritmo pausado pero in crescendo y con un gradual aumento de la tensión hasta desembocar en el violento final.


Pero, para mí, el problema del guión radica en su irregularidad ya que la película cuenta con un comienzo muy bueno al que le siguen unos veinte minutos muy interesantes para a mitad de la misma decaer notablemente y limitarse a repetir las mismas situaciones (el protagonista es apresado varias veces y consigue, no sin dificultad, escapar otras tantas), aunque se rehace en la parte final con una gran escena que se desarrolla en el interior de una mina abandonada.





En cuanto a la labor de Cardone, que vuelve con este filme a tratar un tema habitual en su filmografía (el de la familia o más bien el de la destrucción del núcleo familiar), me ha parecido más cuidada de lo habitual en él, habiéndome llamado la atención sobre todo la escena del secuestro del niño (en la versión en inglés el filme se titula “Secuestro”) en la que se emplea una especie de bruma de color rojizo, más propia del cine gótico, con la que consigue dar cierta sensación de irrealidad y la anteriormente citada estupenda escena cargada de tensión y dramatismo que se desarrolla en el interior de la mina. Secuencias a las que, supongo, no fueron ajenos ni Mario Pacheco, director de fotografía de la película, ni la sociedad constituida por Cubero-Galicia encargados de todo lo relacionado con la decoración y el diseño de producción del largometraje.

Otro elemento muy positivo es la banda sonora compuesta por Michele Lacerenza, músico habitual en los spaghettis de Cardone (“Baño de sangre al salir el sol” que también cuenta con su correspondiente entrada, “Hasta la última gota de sangre”, “Il lungo giorno del massacro”) que cuenta con un buen y adecuado tema principal en el que destaca una tromba solista tocada por el propio Lacerenza y aceptables temas incidentales que acompañan muy bien a las escenas de cabalgadas y de acción, aunque hay uno en especial con el protagonismo de un órgano que se me hizo bastante pesado.



Por lo que se refiere al reparto, Brett Halsey (también conocido por su seudónimo de Montgomery Ford), el típico actor secundario estadounidense que recaló en Europa en busca de mayor suerte, nos ofrece la mejor interpretación que yo le he visto al encarnar al torturado Fred Leinster un antiguo sheriff que refugia su dolor en alcohol al culparse erróneamente de la muerte de su mujer y de su hijo (un personaje muy parecido al interpretado por Luke Askew en “La noche de la serpiente”, película dirigida por Giulio Petroni y estrenada seis meses más tarde) que con la liberación de Jerry encontrará la posibilidad de redimirse y comenzar una nueva vida. Junto a él Fernando Sancho alejado por una vez de su típico papel de mejicano extrovertido y dicharachero se muestra igual de eficaz en un papel mucho más comedido al dar vida a Manuel, el jefe de los secuestradores; la modelo y actriz Teresa Gimpera en su segunda aparición en un spaghetti está por lo general bastante aceptable, a pesar de alguna secuencia en la que sobreactúa, como Jane, la sufrida madre de Jerry que tras haber perdido a su marido en la guerra ve ahora como unos bandidos le arrebatan a su hijo; y dos grandes secundarios habituales de este subgénero, Antonio Casas en el papel de, en sus propias palabras, “un bandido honrado”, víctima, junto a Fred, del maquiavélico plan urdido por el verdadero jefe de los secuestradores y Paco Sanz como el leal capataz de Jane capaz de arriesgar su vida por salvar al niño. Además del niño Eugenio Battisti que, en esta ocasión, no molesta demasiado aunque su interpretación se ve claramente perjudicada por el horrible doblaje.





En definitiva un interesante y curioso spaghetti que se deja ver con interés a pesar de su escaso presupuesto, sus trucos como los abundantes giros del guión con objeto de despistar al espectador en relación a la verdadera identidad del traidor, y sus defectos: algunas situaciones demasiado rebuscadas como el plan para liberar a Fred de la cárcel, otras repetitivas como las comentadas huidas del protagonista, simples como las razones que motivan el odio que el sheriff (interpretado por Germano Longo bajo el seudónimo de Herman Lang) siente por Fred o la “resurrección” del personaje interpretado por Paco Sanz e, incluso, decepcionantes como el anticlimático enfrentamiento entre el héroe y el verdadero cerebro del secuestro que se resuelve de una forma excesivamente rápida y precipitada.


PUNTUACIÓN:
HISTORIA: 6
AMBIENTACIÓN: 6
DIRECCIÓN: 6 
ACTORES: 6 
MÚSICA: 6 
MEDIA: 6

1 comentario:

Alan Bique dijo...

Algo tosca, pero muy buena peli, con un aire triste y nostálgico en el papel de Fred Leinster (Brett Halsey), y como bien dices tratamiento de giallo en la trama, sobre todo al comienzo de la película.
En líneas generales resulta muy recomendable, teniendo en cuenta sus defectos.