lunes, 24 de mayo de 2010

DOS VECES JUDAS


Dos veces Judas (Due volte giuda)
1969
Italia/España
Director: Nando Cicero
Reparto: Antonio Sabato, Klaus Kinski, José Calvo, Franco Leo, Cristina Galbó, Emma Baron, Linda Sini, Franco Beltrame, Claudia Rivelli, Gastone Pescucci, Narciso Ibanez Menta, Damian Rabal, Maite Matalonga, Carlos Ronda, Gianni Pulone, Gaetano Scala, Jose Palomo, Ettore Bruson, Nini Nini, Antonietta Fiorito, Giuseppe Sciacqua, Sergio De Vecchi, Jose Palsmo, Lina Franchi
Guión: Jaime Jesus Balcazar
Fotografía: Francisco Marín, Aristide Massaccesi
Música: Carlos Pes




Coproducción hispano italiana dirigida en 1969 por Nando Cicero que cuenta con un tono más sombrío que su anterior spaghetti “Los profesionales de la muerte”, a pesar de estar realizado prácticamente por el mismo equipo.



En esta película nos narra una historia con puntos en común con otro spaghetti más afortunado realizado al año siguiente “Ciakmull” o también conocida como “La puerta abierta al infierno”, ya que como en ésta el protagonista, Luke Barret, sufre de amnesia, en este caso por haber recibido un disparo en la cabeza. Una vez que se recupera de la herida y, para su sorpresa, al llegar a su pueblo se encuentra que un siniestro pistolero le ha contratado para acabar con su propio hermano Victor. Arrepentido en el último momento, salvará a su hermano para poco a poco descubrir un terrible secreto.




La película se inicia con una escena impactante y un tanto efectista con dos hombres que han sido tiroteados y varios buitres abalanzándose sobre ellos, momento en que uno de los pistoleros despierta y comienza a dispararlos; a partir de ahí el film desarrolla una historia un tanto confusa, con abundantes lagunas e incongruencias escrita por Jaime Jesús Balcázar en la que se mezcla la trama principal con el protagonista que intenta saber quién es y qué ocurrió en el pasado, con otra en la que se ven enfrentados su hermano y el banquero del lugar al pretender quedarse con la mayor parte de las tierras de los colonos de la localidad, y que da la sensación de ser un relleno de la principal para poder llegar a los noventa minutos puesto que apenas queda esbozada al principio, olvidándose de la misma en el tramo final. Todo ello, además, dirigido, para mí, de forma rutinaria y un tanto descuidada por Cicero, salvo en contadas escenas como el tiroteo que se desarrolla en el rancho de los padres del protagonista. El resultado creo que es un film lento, aburrido, lioso y sin casi progresión (la verdad la conoceremos de forma abrupta a través de varios flashback casi al final de la película) cargado de los peores tics del spaghetti, como el abuso del zoom, un montaje precipitado con saltos bruscos entre escenas y planos que no casan bien, escenas en las que apenas se habla y los actores se limitan a mirar mucho con lo que se ralentiza la acción, etc.



Además al resultado final de la película no le ayuda un presupuesto que se aprecia muy escaso (quizás podríamos estar hablando de un spaghetti de serie b, dentro de un subgénero que no se caracterizaba por su holgura en este aspecto) y una banda sonora realmente desafortunada obra de Carlos Pes, que también remite a films de serie b o, incluso, z.



En cuanto a los actores, Ernesto Sabato encarna con su inexpresividad habitual a Luke, el amnésico pistolero que sólo cuenta con un nombre tallado en la culata de su winchester, Dingus, para conocer la verdad. Da la sensación de estar desganado y creo que no transmite en ningún momento el desconcierto y el dolor que le supone a su personaje el conocimiento progresivo de su pasado, que incluye el asesinato de su esposa que esperaba un hijo. Frente a él su hermano, un individuo avaricioso, traicionero y resentido, interpretado por Klaus Kinski que se limita a mirar de forma aviesa y a repetir sus típicos gestos amenazantes. Además aparece Cristina Galbó, en un papel totalmente prescindible, que se dedica a mirar mucho y a hablar muy poco (creo que sólo tiene una escena con línea de diálogo); y dos veteranos que elevan un poco el nivel de la película, José Calvo como el alcoholizado médico del que sale la mejor frase de la película aunque un tanto pretenciosa: “Cuando un hombre llega a saberlo todo en la vida es como si hubiese muerto”, y Narciso Ibáñez Menta el codicioso banquero que se vale de una argucia legal para enriquecerse y controlar la región (los inmigrantes ilegales mejicanos que trabajan como peones en los ranchos son expulsados con el fin de que los propietarios de las tierras no puedan ocuparse de ellas, por lo que éstas son asignadas a nuevos colonos que se endeudan con el banco).



En resumen creo que es un spaghetti sólo apto para los muy aficionados al género.

PUNTUACIÓN:

HISTORIA: 3
AMBIENTACIÓN: 4
DIRECCIÓN: 4
ACTORES: 4
MÚSICA: 2

MEDIA: 3,2

6 comentarios:

Julio_Alberto dijo...

Nueva reseña de Jesús.
Yo está película la recuerdo mejor que la nota final que él le pone.
Seguramente yo le subiria 2 o 3 puntos más.

maltese dijo...

Eso es por qué eres un nostálgico, Julio...xd, xd, xd
Yo estoy con Jesus...es mala...

Pedro Pereira dijo...

Peli low-cost pero a mi me gusta mucho. El DVD editado en España es muy malo...

Belane dijo...

¡Ostras, Antonio Sabato senior! Andaba yo tras películas suyas. Se parece bastante a su hijo, Antonio Sabato jr., muy varonil.

Rudy dijo...

Pues a mi no me ha parecido tan mala,entre 5 y 6,he visto de peores y mejor valoradas.hay gustos para todos,saludos.

Billiard dijo...

Sí, es un poco aburrido y confuso, pero yo también le daría algo más de puntuación. Al menos no contiene extravagancias demasiado cantosas, como otras muestras del género. Y la banda sonora no está tan mal, a mi juicio.